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¿Quién realmente conoce el destino del Servicio SEI?
En muchas oportunidades se conversa entre los integrantes de esta noble especialidad de “Salvamento y Extinción de Incendios en Aeronaves” S.E.I.
Algunos refieren sus inicios y como se ha ido conformando una mística de servicio, que apoyados por las opiniones de personas que siendo externas a la especialidad, sienten un grado de admiración por este grupo humano tan especial.
El día de los Santos Inocentes “28 de Diciembre de 1972” en una impecable ceremonia de graduación ingresaron a esta gran familia Aeronáutica, 21 jóvenes: Sres.: Najle, Henríquez, Moreno, Zurita, Clavijo, Arias, Leiva, Braniff, Zurita, Cortez, González, Gómez, Gutiérrez, Cayulef, Opazo, Ahumada, Zapata, Hidalgo, Donoso y Donoso.
Que posteriormente, integraron los team de trabajo del Aeropuerto Pudahuel, Hoy Aeropuerto Arturo Merino Benítez. Y posteriormente salieron a trabajar a los Aeropuertos y Aeródromos de nuestro país, apoyando a los pioneros de nuestro servicio en algunas unidades y en otras a formar los cimientos de la especialidad.
Este grupo humano al igual que los cursos de formación de 1970, 1971 y 1973, ingresaban a la Escuela Técnica Aeronáutica, pero, por un mejor desarrollo académico, las clases teórico-practica, se realizaban en las Instalaciones del Cuartel SEI, es decir; en la esencia de la especialidad, donde el patio de la sala de clases, era el estacionamiento de enormes carros Yankee Walter, Ambulancias Alfa y Bravo, Equipos Barredores de pista y la inolvidable Grúa, llamada cariñosamente “La Carmela”.
En muchas oportunidades durante las horas de clases, se presentaron emergencias y el timbre de alarma, los hacia saltar de sus asientos, autorizados por el profesor, salían a mirar el movimiento de los carros autoextintores, que raudamente iban hacia lo conocido como posiciones predeterminadas en pista.
Esas respuestas de emergencia, generaban en muchos alumnos, sueños de tripular esos vehículos y ser compañeros con aquellos que regresaban victoriosos de cualquier incursión.
En el horario de colación se compartía con los Profesores, Instructores y personal que se encontraba de turno, en el casino del Cuartel, con una esplendida y amplia cocina, gran comedor, Sala de estar, etc.
Al término de la jornada diaria, normalmente el alumno del curso de formación se quedaba, compartiendo de las experiencias de los Especialistas SEI, que empapados con su Lema “Siempre Alertas” y su Misión “Salvar Vidas Humanas” se daban el tiempo de ir lentamente abriendo las puertas de este maravilloso mundo,
“Muchachos este trabajo tiene sus riesgos, pero en la medida que ustedes estén bien atentos a las enseñanzas de sus Profesores e Instructores, tengan la certeza que van a contar con las herramientas necesarias, para salir adelante en cualquier desafío que se puedan generar en una emergencia de aeronaves.”
Esta pequeña letanía, se iba grabando a fuego en la mente y en el corazón de cada aspirante a formar parte de esta casta de hombres y mujeres valientes, que tienen la suficiente fuerza y entereza de concurrir al lugar de donde la gente viene escapando, a cumplir con su Misión “Salvar Vidas”.
Creo firmemente que el destino de la especialidad, depende de cada integrante que la conforma, con actuaciones profesionales, conociendo lo que recorrieron los primeros forjadores de este servicio, hoy con equipos de alta complejidad y tecnología, que cualquier persona no se atrevería a operar. Dispuestos para los Especialistas en Salvamento y Extinción de Incendios en Aeronaves, Hoy Técnicos Aeronáuticos SSEI.
El futuro de un país, se construye sobre bases cimentadas en su pasado histórico.
Efectuando una analogía con lo que representa social y éticamente el simbolismo de la “Casa Paterna”, receptáculo de tradiciones, lugar sagrado donde se renuevan y refuerzan los lazos familiares, podemos decir que cuenta con una estructura consagrada.
El Cuartel SEI, del Aeropuerto Arturo Merino Benítez representa esa figura, por antonomasia de ese pasado; que albergo a jóvenes idealistas y con visión de futuro, bien orientados por sus profesores e instructores. Que en el tiempo permitieron a base de mucho esfuerzo y apoyo de cada nuevo integrante SSEI, que llego a cada unidad del país, conformar lo que tenemos hoy:
Una Especialidad con Reconocimiento, Valorización, Dignidad y lo más importante carisma de ser lo que somos.
Me siento inmensamente Honrado de haber compartido por mas de 38 años, las vivencias de una gran familia, donde cada uno de sus integrantes, tiene su valor individual. Siempre dispuestos a Servir, cumpliendo el Lema “Siempre Alertas” y la Misión de “Salvar Vidas Humanas”
Raúl Gutiérrez Tapia
SEI año 1972,
A sus distinguidos profesores, Instructores, compañeros de curso, Jefaturas SSEI de todos los tiempos, Colegas y Amigos
P./ D. Linda fecha la de nuestra graduación, Si éramos muy Inocentes…
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